Conectividad satelital: parámetros técnicos reales según órbita
El acceso a internet mediante enlace satelital opera bajo principios físicos que determinan de forma objetiva sus prestaciones. La latencia de extremo a extremo depende directamente de la distancia orbital: un satélite en órbita geoestacionaria GEO, situado a aproximadamente 35.786 km sobre el ecuador, introduce un retardo de propagación de ida y vuelta en torno a 600 ms, lo que lo hace incompatible con aplicaciones de tiempo real estricto pero adecuado para servicios de difusión y acceso asimétrico. Las constelaciones en órbita baja LEO, operando entre 500 y 1.200 km de altitud, reducen ese retardo a valores de entre 20 y 60 ms en condiciones nominales, aunque la cobertura continua exige una constelación de alta densidad orbital y mecanismos de handover entre satélites. Un aspecto frecuentemente malinterpretado es el modelo de capacidad compartida. En los sistemas satelitales de banda ancha, el ancho de banda disponible en cada haz de cobertura se distribuye entre todos los terminales activos simultáneamente. La capacidad por usuario varía en función de la carga real del sistema, la arquitectura de multiplexación empleada y la gestión de recursos de radio implementada por el operador. Esto implica que las tasas de transferencia nominales anunciadas corresponden a condiciones de baja ocupación del segmento espacial, no a un canal dedicado garantizado. Las condiciones meteorológicas constituyen una limitación técnica inherente a los sistemas que operan en frecuencias elevadas. Los enlaces en banda Ka y superiores son susceptibles a la atenuación por lluvia, fenómeno conocido como rain fade, cuya magnitud depende de la intensidad de precipitación, la elevación del enlace y la zona climática de la instalación. Los sistemas actuales incorporan técnicas de control adaptativo de potencia y codificación para mitigar este efecto, aunque no eliminan por completo la degradación del servicio en condiciones de precipitación intensa sostenida. Las órbitas MEO, utilizadas principalmente en sistemas de posicionamiento GNSS pero también en algunas constelaciones de comunicaciones, representan un compromiso entre la cobertura amplia de GEO y la baja latencia de LEO, con altitudes típicas entre 8.000 y 20.000 km. Cada arquitectura orbital responde a un conjunto de requisitos de misión diferente, y la selección entre ellas implica compromisos técnicos en latencia, cobertura, número de satélites necesarios y complejidad del segmento de tierra. La evaluación rigurosa de estos parámetros es la base para determinar qué solución resulta adecuada para cada caso de uso institucional u operativo.
NASSAT - Network Satellite Systems